El sacrificio de un papá

PorWorld Vision en Perú

Renán creció siendo un hombre con muchos sueños y metas muy claras. En el 2007 postuló a una beca para estudiar medicina en Cuba, y logró obtenerla después de muchas noches de estudio. Haciendo el sacrificio de tener que dejar a sus padres, partió en busca de un mejor futuro, jurándose a sí mismo que iba a volver para aportar con sus conocimientos a mejorar la calidad de la salud de las familias más vulnerables.

Más de 10 años después, Renán ya no era estudiante, ahora era todo un médico; tampoco era solo hijo, ahora era padre. “Tengo dos hijas, Nicole que va a cumplir 6 años y Renata de 3. Ser su padre es algo maravilloso, poder verlas crecer me motiva a dar lo mejor de mí cuando atiendo a mis pacientes, es como si en cada uno de ellos viera a mis hijas” cuenta.

Renán volvió a enfrentarse a la difícil decisión de tener que dejar a sus seres queridos para ayudar a niños vulnerables de la tierra que lo vio nacer, Ayacucho. Él regresó a Perú para unirse al equipo del Centro de salud de Acos Vinchus, tal como lo había prometido. Sus hijas se quedaron en Cuba y cada 6 meses va a visitarlas para poder pasar el mayor tiempo con ellas, hablarles de cómo su trabajo beneficia a muchos niños y niñas como ellas, y para darles lo mejor en el poco tiempo que pueden estar juntos.

“Mis hijas  me dicen que cuando sean grandes quieren ser como yo; eso me inspira mucho. Mi deseo siempre fue adquirir conocimientos para poder ayudar, pensando en regresar a Perú y poder mejorar la calidad de la salud y la medicina familiar, ese es el reto que he asumido”. 

En la escuela de medicina no solo lo formaron a Renán en lo académico, sino también en humanismo. “Es importante brindarle salud a los niños, pero también fortalecer todas sus capacidades para que puedan desarrollar su potencial al máximo y de esa manera puedan aportar a la sociedad más adelante. Se debe invertir en los niños y reforzar todo el talento que tienen, esa es mi mayor motivación para trabajar en los lugares más alejadas como Acos Vinchus”, reflexiona.

World Vision forma parte de la mesa multisectorial de coordinación donde participa el Centro de salud de Acos Vinchus, lugar de trabajo de Renán, quien como sus colegas, viene acompañando las actividades de capacitación y monitoreo de las familias y los niños, niñas y adolescentes para mejorar su calidad de vida.

“Cuando veo un niño en Acos Vinchus trato de darle la mejor atención, y es que hay un vínculo que siempre vamos a tener; cuando eres padre siempre vas a ver a tus hijos en otros niños y uno va a desear también que esos niños tenga las mismas oportunidades”.

Si le preguntas a este #HéroeAnónimo cuál es su mayor enseñanza, él te responderá que “para poder estudiar medicina, lo único que debes de tener es vocación de servicio”, incluso tomando decisiones difíciles como el estar tan lejos de sus hijas para brindar oportunidades y calidad de vida a otras niños como ellas. “Ellas siempre están conmigo, en el rostro de cada niño que atiendo y en sus sonrisas de agradecimiento”. Papá solo hay uno, y las hijas de Renán lo saben.

fuente: https://worldvision.pe/noticias/renan-seras-el-sacrificio-de-un-papa

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